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lunes, 15 de junio de 2026

Juancho rock

https://youtu.be/Xvj1pl5VGsc?si=7kMrxIUbKfsS_hsK😆🎶


La última noche con Juancho Rock

Hay recuerdos que uno no sabe que se están convirtiendo en recuerdos hasta mucho tiempo después.

Aquella noche fui con Gisel a cenar a la pizzería de la vuelta, sobre Donato. Era una salida simple, de esas que no se planean demasiado. Entramos, nos sentamos en uno de esos asientos largos enfrentados con una mesa en el medio y comenzamos a conversar mientras esperábamos la comida.

Todo parecía una noche común.

Hasta que llegó él.

Apenas lo vi entrar, pensé para mis adentros:

—Uhhh... espero que no esté escabio.

Juancho era así. Inconfundible. Su forma de caminar anunciaba su presencia antes que su voz. Mientras avanzaba hacia el mostrador, yo me encogía un poco en el asiento intentando pasar desapercibido.

No funcionó.

Primero se puso a discutir el precio de una cerveza con la mujer que atendía.

—Bueno, ¿la vas a querer o no? —le respondió ella con evidente paciencia agotada.

Juancho, con una mano en el bolsillo y cara de resignación, terminó aceptando:

—Bueno... pero que esté bien fría y espero que sea buena.

Tomó su botella y se sentó en una mesa cercana. Se sirvió un vaso, dio un trago y quedó unos segundos mirando al vacío, como evaluando si aquella cerveza valía realmente lo que había pagado.

Y entonces sucedió.

Se inclinó hacia adelante.

Me vio.

Su cara cambió por completo.

—¡Colo Blues! —gritó con esa mezcla de sorpresa y alegría que solo él tenía.

No pidió permiso. No preguntó si podía acompañarnos. Simplemente se acercó y se sentó con nosotros, como hacen los amigos de verdad.

Y así transcurrió la noche.

Comimos, hablamos de música, recordamos historias, nos reímos de tonterías y compartimos esas conversaciones que parecen comunes cuando ocurren, pero que con el tiempo terminan siendo tesoros.

Ninguno de nosotros sabía que aquella sería la última vez.

La última comida compartida.

La última charla.

La última noche sencilla entre amigos.

Con los años entendí que la vida suele despedirse así. No con grandes discursos ni momentos preparados. Lo hace en una pizzería cualquiera, en una mesa cualquiera, entre una cerveza discutida y una conversación que parece una más.

Hoy, cuando paso por ese lugar, ya no recuerdo el sabor de la pizza ni el precio de la cerveza.

Recuerdo el grito.

—¡Colo Blues!

Y por un instante, Juancho Rock vuelve a sentarse a la mesa.

En memoria de Juancho Rock

Mi amigo.
Mi compañero de música.
Una de esas personas que dejan canciones, anécdotas y silencios imposibles de olvidar.



sábado, 13 de junio de 2026

CRISTO BAN


El nacimiento de Cristo Ban (1992)

Una vez llegó Gabriel Sánchez al ensayo de Ave Juria acompañado por una monja. Como estaba el Chinchón en el ensayo, apenas les presté atención y les dije que pasaran. Se quedaron escuchando hasta que terminamos.

Al finalizar, nos sentamos a charlar. Gabriel me presentó a la hermana Mónica, una monja que trabajaba con jóvenes y quería formar una banda cristiana con un sonido auténtico: rock, reggae, pop y otros estilos modernos para la época. La propuesta me pareció un poco loca y apresurada, pero seguimos conversando y acordamos reunirnos.

Semanas después me encontré con Juancho y la Gorda Vero, los tres mirándonos las caras porque nadie había acudido a la convocatoria. En un momento, Vero dijo:

—Ya vengo.

Al rato regresó acompañada por Alejandra Pérez, quien se convirtió en la primera voz. Alejandra, a su vez, invitó a Gabriela como segunda voz. Más adelante incorporé a Vanina como tercera voz. La había escuchado cantar en una reunión y su voz me había llamado la atención. La invité y todo comenzó a tomar forma.

Polo, que era el monaguillo encargado de abrirnos la puerta, terminó convirtiéndose en nuestro baterista. Junto a él estaba Juancho, que además de tocar percusión sabía cantar. Por eso le pedí que ayudara a Polo y también trabajara con las chicas en cuestiones vocales.

Luego convoqué a Wili, guitarrista y amigo. Yo tomé el bajo y así quedó armada la banda.

Cuando llegó el día del primer show, aparecieron integrantes de distintas comunidades: Capilla Itatí, Maximiliano Kolber y Roque Rosales, todos con la intención de tocar esa misma noche.

En ese momento me encontré prácticamente solo. La única persona que realmente me apoyó fue alguien que hasta hacía poco era casi una desconocida: Vero.

Con toda la crudeza del momento dije:

—Acá tocamos nosotros porque fuimos los convocados y estuvimos un mes preparándonos para esto. No pueden venir a último momento y querer ser los primeros.

Así nació "Los Que Te Importa", un grupo de jóvenes de un círculo muy unido que realizaba presentaciones musicales organizadas con anticipación junto al párroco Roberto Quiroga.

Nos cedieron un departamento en Casa Kolping, que se transformó en nuestra sala de ensayo y base de operaciones.

Vero asumió la coordinación técnica y me enseñó muchos aspectos relacionados con la liturgia. Yo me encargaba de elegir músicos invitados según el estilo que requería cada presentación. Para una fecha convocaba a unos y para la siguiente a otros.

Los únicos que permanecieron siempre en sus puestos fueron Polo en batería y las tres voces femeninas.

También estuvieron Curly como plomo de la banda y ColoS en la producción general.

Con el tiempo, de "Los Que Te Importa" nació Cristo Ban, una propuesta musical que buscaba transmitir un mensaje de fe sin limitarse a un solo género.

Algunos músicos invitados

  • Tunga (bajo)

  • Wili (pop, cumbia y folklore)

  • Bernardo (bajo para temas melódicos y baladas)

  • Guitarra Brillantina (pop)

Y muchos otros que fueron dejando su huella.

Agradecimientos

A Manzanita, Damián, Claudia, Nanci y Bety, por estar siempre presentes acompañando aquella hermosa locura que nos animamos a construir.

El sonido de Cristo Ban

Cristo Ban abarcó una gran variedad de estilos:

  • Rock

  • Punk

  • Reggae

  • Pop

  • Melódico

  • Cumbia

  • Folklore

  • Misa Salvadoreña

  • Y muchos más

Todo comenzó en 1992, con una convocatoria casi vacía, un puñado de personas comprometidas y muchas ganas de hacer algo diferente.

Y, sin saberlo, terminamos construyendo una historia que todavía merece ser contada

La Historia de Cristo Ban

Un encuentro inesperado

Todo comenzó de una manera tan simple como inesperada.

Un sábado, mientras ensayábamos con Ave Juria, llegó Gabriel Sánchez acompañado por una monja. Como en ese momento estaba el Chinchón del ensayo y nosotros concentrados en lo nuestro, apenas les presté atención. Les dije que pasaran y siguieran. Se quedaron escuchando hasta que terminamos.

Al finalizar el ensayo nos sentamos a conversar. Gabriel me presentó a la hermana Mónica, una religiosa que trabajaba con jóvenes y tenía una idea que para aquellos años parecía bastante audaz: formar una banda cristiana que sonara a rock, reggae, pop y otros estilos populares, alejándose de los formatos tradicionales.

La propuesta sonaba un poco descabellada, pero también despertaba curiosidad. Acordamos reunirnos y ver qué podía surgir.


Una convocatoria casi vacía

Las semanas pasaron y llegó el día de la convocatoria.

La realidad fue desalentadora. Nos encontramos solamente Juancho, la Gorda Vero y yo, sin saber muy bien qué hacer mientras esperábamos a personas que nunca llegaron.

En medio de ese silencio incómodo, Vero se levantó y dijo:

"Ya vengo."

Poco después regresó acompañada por Alejandra Pérez, quien se convertiría en la primera voz del proyecto. Alejandra, a su vez, invitó a Gabriela para ocupar la segunda voz.

Tiempo después incorporé a Vanina como tercera voz. La había escuchado cantar en una reunión y su voz me llamó la atención de inmediato. La invité a participar y así comenzó a consolidarse el grupo vocal.

Lo que parecía destinado al fracaso empezaba a tomar forma.


La formación de la banda

Polo era el monaguillo encargado de abrirnos la puerta para ensayar. Nadie imaginaba que terminaría convirtiéndose en el baterista estable del grupo.

Juancho aportaba percusión, experiencia musical y además sabía cantar. Por eso también colaboró enseñando cuestiones vocales tanto a Polo como a las chicas.

Luego convoqué a Wili, guitarrista y amigo de confianza. Yo asumí el bajo y, poco a poco, la banda comenzó a tener identidad propia.

Ya no era solamente una idea.

Era una realidad.


El primer desafío

Cuando llegó el día del primer show ocurrió algo inesperado.

Aparecieron integrantes de distintas comunidades, entre ellas Capilla Itatí, Maximiliano Kolber y Roque Rosales, convencidos de que tocarían esa misma noche.

Sin embargo, quienes habíamos trabajado durante semanas para preparar aquella presentación éramos nosotros.

En ese momento comprendí que había que tomar una decisión.

Con el apoyo de Vero, que hasta entonces era casi una desconocida para mí pero ya demostraba un enorme compromiso, dije claramente:

"Acá tocamos nosotros. Fuimos los convocados y estuvimos un mes preparándonos para esto. No se puede llegar a último momento y querer ocupar el lugar de quienes hicieron el trabajo."

Aquella decisión marcó el rumbo del proyecto.


Nace "Los Que Te Importa"

A partir de ese momento se formó un grupo de jóvenes comprometidos con una misma visión.

Así nació Los Que Te Importa, un espacio donde la música, la amistad y el compromiso iban de la mano.

Las presentaciones se realizaban en fechas previamente organizadas junto al párroco Roberto Quiroga, quien apoyó el proyecto desde sus comienzos.


Casa Kolping: nuestro hogar musical

Gracias al respaldo recibido, nos cedieron un departamento dentro de Casa Kolping.

Ese lugar se transformó en mucho más que una sala de ensayo.

Fue nuestro punto de encuentro, nuestro centro de operaciones y el lugar donde nacieron canciones, proyectos, amistades y sueños.

Mientras Vero asumía la coordinación técnica y nos guiaba en los aspectos litúrgicos, yo me encargaba de convocar músicos invitados según el estilo que requería cada presentación.

Cada fecha tenía su propia identidad.

Cada show era distinto.


El nacimiento de Cristo Ban

Con el paso del tiempo, la experiencia de Los Que Te Importa evolucionó y dio origen a un proyecto más amplio:

Cristo Ban

Una banda abierta a diferentes estilos musicales y formada por jóvenes que entendían que la música podía ser una herramienta de encuentro, expresión y evangelización.

Aunque muchos músicos participaron a lo largo de los años, algunos integrantes permanecieron como pilares fundamentales del proyecto.

Polo continuó en la batería.

Las voces siguieron siendo el corazón de la propuesta.

Curly se sumó como plomo de la banda.

Y ColoS asumió la producción general.


Músicos invitados

A lo largo de la historia participaron numerosos músicos que enriquecieron cada presentación.

Entre ellos:

  • Tunga — Bajo.

  • Wili — Pop, cumbia y folklore.

  • Bernardo — Bajo para temas melódicos y baladas.

  • Guitarra Brillantina — Pop.

Y muchos otros que aportaron su talento en distintas etapas.


Un sonido sin límites

Cristo Ban nunca se limitó a un único género.

Su propuesta musical recorrió distintos estilos:

  • Rock

  • Punk

  • Reggae

  • Pop

  • Melódico

  • Cumbia

  • Folklore

  • Misa Salvadoreña

  • Y muchas otras expresiones musicales

La diversidad fue parte de su identidad desde el primer día.


Gracias por ser parte

Nada de esto hubiera sido posible sin quienes acompañaron aquella aventura.

Un agradecimiento especial para:

Manzanita, Damián, Claudia, Nanci y Bety, por estar siempre presentes apoyando esta hermosa locura.


Desde 1992

Lo que comenzó con una convocatoria casi vacía terminó convirtiéndose en una historia llena de música, compromiso, amistad y fe.

Una historia construida por personas comunes que decidieron animarse a hacer algo diferente.

Y esa historia sigue viva cada vez que alguien recuerda el nombre de Cristo Ban.